¿Por qué subes de peso?


Sin duda alguna, el sobrepeso está relacionado con la cantidad de comida que se ingiera y la forma en que el aparato digestivo la procesa. A continuación te explicamos cómo el organismo absorbe los nutrientes y los transforma en esos depósitos de grasa.

¿Por qué subes de peso?

De 12 a 72 horas es el tiempo que tardas en realizar la digestión, desde que comes hasta que evacúas. Conoce paso a paso lo que sucede dentro de tu cuerpo después de comer.

Cerebro:

Al ver un alimento, tu cerebro comienza a liberar ciertas sustancias que producen la sensación de hambre.
Al mismo tiempo, tu aparato digestivo se activa y comienza a producir algunos jugos, como el pancreático.

Boca:

Cuando llevas el alimento a tu boca, las glándulas salivales producen saliva para hidratar lo que estás consumiendo.
Al masticar aprecias los sabores y se libera la enzima amilas a salival, que desdobla los carbohidratos formando el bolo alimenticio.

Esófago:

El bolo alimenticio es llevado a la parte de atrás de la boca por movimiento voluntarios de la lengua, a partir de allí ya todo es involuntario.
El organismo hace movimientos para llevar este bolo de la laringe al esófago y de este órgano al estómago.

Estómago:

El bolo alimenticio es mezclado con ácido clorhídrico y enzimas gástricas, para formar el quimo. Después, el estómago deja salir poco a poco el quimo hacia el intestino delgado.



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Intestino Delgado:

Las grasas, las proteínas y los carbohidratos están dentro del quimo y van pasando lentamente al duodeno, primera parte del intestino delgado. En esta zona del intestino comienzan a actuar el hígado y el páncreas. El intestino está lleno de microvellosidades que van absorbiendo todos los nutrientes.


Hígado:

El hígado vierte sales biliares, las cuales desdoblan las grasas, haciendo que sean liposolubles. Todos los nutrientes pasan del intestino delgado a la sangre a través del sistema enterohepático, y de allí al hígado. Este órgano se encarga de almacenar las grasas y azúcares para después distribuirlas y aprovecharla en forma de energía.
Cuando se come de más o el organismo no gasta lo consumido en las actividades diarias, el hígado comienza a almacenar todos los nutrientes en forma de grasa y los guarda en ciertos depósitos, como son el abdomen, las caderas y los muslos.

Intestino Grueso:

Por último, al intestino grueso pasa el agua y todo lo que el organismo ya no necesita. En la primera parte se absorbe el agua y los electrolitos. En la segunda se forma la materia fecal con todo lo que el cuerpo ya no utilizó.

Fuentes: Bienestar y Salud

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